libbonilla
Teléfonos * Sucursal D.F. 5554-9402 * Sucursal Cuernavaca (777) 102-8386
(Manuel Bonilla Bagetto, español, 1919-1989)

En su libro “Historia de las librerías de la ciudad de México: Evocación y presencia” Juana Zahar Vergara resume la historia de la librería de la siguiente manera:

Cuando Manuel Bonilla llega a México en 1947, empieza a trabajar como agente en la venta de libros, percatándose que en nuestro país existe un amplio mercado para la venta del libro técnico y científico. Veinticinco años después declara -en una entrevista que le hiciera J. Jesús Mendoza M.- que el campo de la tecnología y la ciencia lo cubrió cuando faltaba alguien que lo hiciera.
El principio no fue fácil pero a Manuel Bonilla lo inspiraba un gran espíritu de trabajo. En 1950, en el número 34 de la calle Bolívar, esquina con 16 de Septiembre, en un primer piso, instala un pequeño despacho donde inicia la venta de libros técnicos y científicos importados de Francia, España e Inglaterra.

En 1951 cambia la librería al número 24 de la calle Donceles, entre Allende y República de Chile en los altos del Teatro Fábregas. Este fue para Manuel Bonilla un sitio estratégico, pues quedaba cerca a la Secretaría de Obras Públicas, a la Escuela de Ingeniería, y a la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, que se encontraba en Allende y que lo ponen en contacto estas últimas, con maestros, investigadores y alumnos de la UNAM y del Politécnico. El tipo de libros que estaba manejando Manuel Bonilla también lo aproxima a las empresas de la iniciativa privada, tales como la IBM, la Ford y Celanese, todo lo cuál concurre para crear una red muy importante de clientes.

En Donceles permanece hasta 1959 año en el que se traslada a la Colonia Cuauhtémoc, a Río Tiber 38 en un segundo piso y a fines de ese año abre la Sucursal Copilco en Avenida Universidad 2079 a un paso de Ciudad Universitaria, que es atendida por la señora Elisa Rius de Bonilla. Desde este punto continúa cubriendo las demandas de las bibliotecas y de los centros de investigación de la UNAM, del Politécnico y de las universidades del interior. Continúa importando libros de Alemania, Inglaterra y Francia y todo tipo de revistas científicas.

En 1986 muda la librería de Tiber a la Colonia Roma, a Sinaloa No. 10, manejando una amplia gama de títulos sobre física, química, ingeniería mecánica, ingeniería civil, matemáticas, computación, etc. En consecuencia, exhibe en su acervo los textos sobre estos temas de la UNAM, Iberoamericana, Anáhuac, IPN, ITAM, Metropolitana, La Salle, Tecnológico de Monterrey y otros centros de enseñanza superior, como lo anuncia Excélsior en agosto de 1985.
Los 19 años en que convivieron las dos librerías, la de Universidad y la de Sinaloa, fueron de gran actividad.

Disponemos de algunos recortes de periódico que lo comprueban: en marzo de 1977, Novedades anuncia que la Librería Bonilla en sus dos domicilios, ofrece las publicaciones del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto. En marzo de 1985, Excélsior informa de la Primera Exposición de Libros de Computación que se celebra en Sinaloa 10 y en Avenida Universidad 2079. Por estos años recibe todas las novedades que llegan al país en materia de computación.

Librería Bonilla desarrolló en México una labor muy importante en el campo de la tecnología y de la ciencia, sin olvidar a Carlos Noriega, que al mismo nivel, participó en esta importante tarea. Ambos son pioneros en México de los libros científicos, técnicos y de computación.

Esta etapa de la Librería Bonilla finaliza cuando cierra sus puertas de la Avenida Universidad, en 1989.

A la muerte de Manuel Bonilla, su hijo, Juan Luis Bonilla Rius, reabre la librería en la colonia Florida, en Francia No. 17. Ahora su acervo se ha diversificado, importa libros de arte y de literatura pues continúa manteniendo relaciones comerciales con editoriales extranjeras, sin perder de vista el libro técnico y con el proyecto de instalar una librería especializada en computación.

La tienda de la calle de Francia, abierta al público en 1990, se pensó como centro cultural; contaba con un pequeño foro, llamado “Luis Rius”, una galería de arte, una cafetería y una papelería, todo alrededor de la librería. En el foro se llevaron a cabo un gran número de presentaciones de libros, organizadas conjuntamente con la Dirección de Literatura del INBA y con un gran número de editores, entre los que destacan: Editorial Planeta, Joaquín Mortiz, Alianza Editorial, el Fondo de Cultura Económica, Editorial Vuelta y Ediciones del Equilibrista.

También se realizaron muchos conciertos en él, principalmente de guitarra, con excelentes intérpretes nacionales y extranjero. La galería trabajó intensamente los primeros cuatro años dejando su lugar, al final, a un segundo piso de exhibición de libros.

Como menciona Juana Zahar ampliamos nuestra oferta editorial a áreas que se relacionaban con las actividades culturales antes mencionadas, y también continuamos ofreciendo el material técnico y científico. En el año de 1996 firmamos un convenio de distribución de publicaciones con temas de ecología y biodiversidad que involucró a varios institutos de investigación y dependencias gubernamentales como son la CONABIO, el Instituto de Ecología, la Facultad de Ciencias y el Instituto de Biología de la UNAM, el Colegio de la Frontera Sur, entre otros. Dicho proyecto consiguió distribuir una gran cantidad de publicación sobre el tema a universidades e investigadores interesados del extranjero y de nuestro país.

En el año 1992, con la apertura del Museo de las Ciencias de la UNAM, Universum, se nos invito a operar la librería. La cual funcionó por tres años, apoyando la labor de difusión de la ciencia entre los niños y jóvenes asistentes al museo.

En el año 2000 abrimos una pequeña tienda dentro de la Universidad de las Américas del campus de Ciudad de México, que apoyaba a esa comunidad con los materiales bibliográficos. En 2002 abrimos la tienda en la ciudad de Cuernavaca la cual atiende principalmente al público universitario. Ubicada a unos metros de la UAEM, esta librería ha encontrado un rápido acomodo entre los estudiantes de esa institución, así como con los del ITESM y de otras universidades importantes del estado de Morelos.

Desde el año 2001 se ha incrementado nuestra actividad como proveedores de bibliotecas y de instituciones de educación superior; hemos captado muchas instituciones que demandan nuestros servicios. En los próximos meses iniciaremos algunos proyectos conjuntos con instituciones educativas para abrir librerías en sus instalaciones y así esperamos continuar por lo menos otros cincuenta años.
Entrega Premio Xavier Villaurrutia 2008 a Adolfo Castañon.
ver más...
Ley del Libro..
ver más...
Novedades
CORPORACIONES EN EL PODER


Miguel Angel de Quevedo No. 477, Col. Romero de Terreros, CP. 04310, Coyoacán, México D.F.
Tel. (55) 5554-9402

Última actualización: Septiembre de 2009